Empezar una dieta con cabeza
En vez de copiar un plan de 1.500 kcal de internet, partes del número que corresponde a tu cuerpo y a tu semana real.
Descubre cuántas calorías necesitas al día según tu cuerpo y tu actividad, y cuántas comer para perder grasa o ganar músculo. Con el reparto de macronutrientes incluido.
Tu objetivo diario
—kcal
Mantener el peso
Tus calorías de mantenimiento son — kcal al día.
Barra con la proporción de calorías procedente de proteínas, grasas e hidratos de carbono.
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100 % privado. El cálculo se hace dentro de tu navegador: tus datos no se envían a ningún servidor, no se guardan y no hay que registrarse.
Herramienta informativa. No sustituye el criterio de un profesional sanitario. Las ecuaciones son estimaciones estadísticas con un margen de error habitual del 10 %, y no son aplicables durante el embarazo, la lactancia ni en menores de 15 años.
Sin registros ni instalaciones. El resultado se actualiza mientras mueves los deslizadores.
Sexo, edad, altura y peso. Con eso se calcula tu metabolismo basal: las calorías que quemarías estando todo el día en reposo.
Marca tu nivel real de actividad. Es lo que más cambia el resultado: entre sedentario y muy alto puede haber 900 kcal de diferencia.
Perder grasa, mantener o ganar músculo. Verás tus calorías objetivo, el reparto de macronutrientes y a qué ritmo cambiaría tu peso.
Tu cuerpo gasta energía las 24 horas: en respirar, mantener la temperatura, hacer la digestión, moverte y entrenar. La suma de todo eso es tu gasto energético total diario, y son las calorías que necesitas comer para que tu peso no cambie. En inglés lo verás como TDEE.
El cálculo tiene dos partes. Primero el metabolismo basal, que es lo que quemarías tumbado sin hacer nada en todo el día, y que supone entre el 60 % y el 70 % del total. Después se multiplica por un factor según lo activo que seas.
Es la fórmula que usa esta calculadora y la más recomendada hoy para población general, porque en los estudios comparativos es la que menos se equivoca:
Hombres: TMB = (10 × peso kg) + (6,25 × altura cm) − (5 × edad) + 5
Mujeres: TMB = (10 × peso kg) + (6,25 × altura cm) − (5 × edad) − 161
Un hombre de 75 kg, 175 cm y 30 años tendría un metabolismo basal de 750 + 1.093,75 − 150 + 5 = 1.699 kcal. Es lo que gastaría sin levantarse de la cama.
Aquí es donde más gente se equivoca, y siempre hacia arriba. El factor no mide tus intenciones, mide tu semana real:
| Nivel | Factor | A quién corresponde |
|---|---|---|
| Sedentario | × 1,2 | Trabajo de oficina y nada de ejercicio estructurado. |
| Ligero | × 1,375 | Ejercicio suave 1 a 3 días por semana. |
| Moderado | × 1,55 | Entrenamiento 3 a 5 días por semana. |
| Alto | × 1,725 | Entrenamiento intenso 6 o 7 días por semana. |
| Muy alto | × 1,9 | Doble sesión diaria, deportista de competición o trabajo físico duro. |
Si dudas entre dos niveles, elige el más bajo. Sobreestimar la actividad es la causa número uno de que una dieta «no funcione»: se calcula un mantenimiento inflado y lo que parecía un déficit acaba siendo mantenimiento real.
Un kilo de grasa corporal equivale aproximadamente a 7.700 kcal. De ahí sale la cuenta: un déficit de 500 kcal diarias son 3.500 a la semana, algo menos de medio kilo.
Lo razonable es un déficit del 10 % al 20 % sobre tu mantenimiento. Recortar más no acelera nada útil: por debajo de cierto punto pierdes músculo junto con la grasa, el metabolismo se adapta a la baja, y sobre todo la dieta se vuelve imposible de sostener más de unas semanas. Perder entre 0,5 y 1 % de tu peso corporal por semana es el ritmo que casi todos los profesionales recomiendan.
Para ganar músculo la lógica es la contraria pero más conservadora: un superávit del 10 % es suficiente. Comer mucho más no construye músculo más rápido, solo añade grasa.
Las calorías dicen cuánto comer; los macronutrientes, de qué. Cada gramo aporta una energía distinta: las proteínas y los hidratos, 4 kcal por gramo; las grasas, 9 kcal por gramo.
El reparto que propone esta calculadora es el estándar para alguien que entrena:
Si quieres afinar más, calcula también tu metabolismo basal comparando varias fórmulas o comprueba tu índice de masa corporal para ver de dónde partes.
Para qué se usa de verdad una calculadora de calorías.
En vez de copiar un plan de 1.500 kcal de internet, partes del número que corresponde a tu cuerpo y a tu semana real.
Saber cuánto superávit necesitas para ganar músculo sin acumular grasa de más, con la proteína ya calculada en gramos.
Un punto de partida rápido en la primera visita, antes de afinar con la composición corporal y los hábitos del paciente.
Descarga el resultado cada mes al cambiar de peso: el gasto baja conforme adelgazas, y el objetivo hay que recalcularlo.
Calcular en el momento las calorías de un cliente nuevo delante de él, y enseñarle de dónde sale cada número.
Ver qué déficit necesitas para llegar a un peso concreto en una fecha, y si el plazo que te has puesto es realista.
Depende de tu sexo, edad, peso, altura y de cuánto te mueves. Como referencia, una mujer adulta con actividad moderada suele necesitar entre 1.800 y 2.200 kcal, y un hombre entre 2.200 y 2.800. La calculadora hace el cálculo con tus datos concretos en lugar de darte una media.
Primero se calcula el metabolismo basal con la ecuación de Mifflin-St Jeor, que son las calorías que quemas en reposo absoluto. Después se multiplica por un factor de actividad que va de 1,2 si eres sedentario a 1,9 si entrenas a diario. El resultado es tu gasto energético total.
Lo habitual es restar entre un 10 % y un 20 % a tus calorías de mantenimiento. Un déficit del 20 % suele traducirse en perder entre 0,5 y 0,7 kg por semana. Bajar más rápido no acelera los resultados: aumenta la pérdida de masa muscular y hace la dieta mucho más difícil de sostener.
Son las proteínas, las grasas y los hidratos. Un reparto sensato es 1,8 g de proteína por kilo, un 25 % de las calorías en grasa, y el resto en hidratos. La proteína es la que más conviene respetar en déficit, porque protege la masa muscular.
Porque el metabolismo basal baja con los años: la ecuación resta 5 kcal por cada año. Entre alguien de 25 y alguien de 55 con el mismo peso y altura puede haber 150 kcal diarias de diferencia.
Es una estimación estadística, la mejor disponible sin pruebas de laboratorio. El error habitual ronda el 10 %, y en personas muy musculadas o con mucha grasa puede ser mayor. Úsala como punto de partida y ajusta según lo que marque la báscula tras dos o tres semanas.
Cuenta el entrenamiento real, no las intenciones. La mayoría de la gente se sobreestima: si dudas entre dos niveles, elige el más bajo. Sobreestimar la actividad es la razón más común de que una dieta parezca no funcionar.
Mifflin-St Jeor no distingue entre músculo y grasa, y el músculo gasta más en reposo. En esos casos la fórmula de Katch-McArdle, que parte del porcentaje de grasa corporal, afina bastante más. Puedes verla en la calculadora de metabolismo basal.
No. Todo el cálculo ocurre dentro de tu navegador: los números que escribes no se envían a ningún servidor, no se almacenan y no hay ningún registro. Si cierras la pestaña, no queda nada.
Todas gratis, sin registro y con el cálculo hecho en tu navegador.